sábado, 29 de noviembre de 2008

Embriaguez

Esta noche me embriagué, de tantos versos sombríos de tantas palabras mías, que solo entiendo yo, y mi mano se movía como enajenada perseguida por los sueños y la poesía, cabalgando por una sombra movida por la insolencia y la penumbra vacía.
Esta noche la percibo como calida y fría, consumida por el húmedo crepitar de los versos míos, como si es oscura o iluminada por las visiones futuras, como si lo que pienso no es más que ilusiones, paradigmas o transmisiones lejanas de un ajeno lugar, que me dictan los pasadizos estrechos de un esplendoroso camino, sólo el tiempo lo dirá.
Esta noche, aunque solo, acompañado de tantos versos absolutos, de amores míos, que únicamente determinan que debo seguir, inundado de aromas a alcohol y humo azulado de cigarro, divagar de melodías de trova, de letras sin sentido, de romántica poesía, de petunias adornando mi alma, de tranquilidad que visita mi cama, sin angustias sin tropiezos acompañado de amor, ese amor que únicamente puedo darme yo.
Esta noche me embarga la alegría, la pasión y la sinfonía de la soledad tibia, esa soledad que tanto temía, esa que evité, pero que es dueña mía y que muestra ahora un rostro apacible y dulce, que me asegura paz y melodías, que inspira al poeta que vive en mi, al escritor vicioso de letras, romántico y soñador; durante mucho tiempo dormido, sumergido entre ronquidos de traición a mi mismo, hoy levantado, revelado al consumismo, al marketing , a la prostitución del ser por la moneda; ahora este espíritu se concentra en si mismo, se hace egoísta, se preocupa por si y por nadie más; “para amar, hay que amarse primero a si mismo, luego a los demás.
Hoy comenzar de nuevo la vida, enfrentándola con pasos firmes, con callos en los dedos, pero con ansias de vivir, con la melancolía dejada atrás, con las fuerzas en la mochila, los bolsillos repletos de energía y el horizonte extendido pleno frente mí.
Esta noche he decidido valorarme, a resoplar ante los momentos perdidos y continuar mi camino.
Esta noche me he embriagado, me he embriagado de poesía.